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La congoja del tiempo perdido

Clarín   25 Aug 2015

Adriana Santagati asantagati@clarin.com

uándo fue el momento exacto en que perdimos el tiempo? No en el que no lo supimos aprovechar, a lo que refiere el sentido popular de esa frase, sino el instante en que el tiempo dejó de pertenecernos.

El gran lujo moderno es el tiempo, pasión culposa de todos. Es un bien escaso hasta para muchos ricos. Ni hablar de los que tienen que juntar centavo sobre centavo, cubriendo jornadas laborales agotadoras y someterse después a un viaje estresante hacia sus casas.

Trabajamos para ganar dinero que nos permita comprar bienes que después no tenemos tiempo para disfrutar. Con los amigos nos comunicamos por mensajes de texto en los que nos prometemos encuentros que siempre tenemos que postergar. Ahora descubrimos los mensajes de voz: nos permiten ganar algunos segundos que seguramente sabremos invertir mejor vaya uno a saber en qué.

Nos falta tiempo para hacer la actividad física que nos recomienda el médico al que le falta tiempo para hacer él la actividad física que les recomienda a sus pacientes. Ya no tenemos tiempo ni para comer: el almuerzo se redujo a una bandeja de plástico o, con mucha suerte, a algo comprado en un local de venta por peso que comeremos frente al monitor.

Acumulamos ítems en la lista de deseos a cumplir (películas, series, discos, libros, salidas, viajes, reuniones) para los que necesitaríamos una existencia paralela. Pero hay una forma de encontrar consuelo. Pensemos que sería peor que el tiempo nos sobrara, porque eso significaría que nuestra vida es tan vacía que no tenemos con qué llenarla.

 

HOLA TARINGA, HOY LES VOY A MOSTRAR EN ESTE POST EL TOP 5 DE LAS PASIONES ARGENTINAS
http://www.taringa.net/posts/info/14102977/Las-pasiones-Argentinas---top-5.html
TOP 5 **** EL TANGO ****
El tango es un género musical tradicional de Argentina y Uruguay, nacido de la fusión cultural entre emigrantes europeos, descendientes de esclavos africanos y de los nativos de la región del Río de la Plata. Musicalmente suele tener forma binaria (tema y estribillo) o ternaria (dos partes a las que se agrega un trío). En esencia, es una expresión artística de fusión, de naturaleza netamente urbana y raíz suburbana (arrabalero), que responde al proceso histórico concreto del mestizaje biológico y cultural de la población rioplatense pre-inmigración y la inmigración masiva, mayoritariamente europea, que reconstituyó completamente las sociedades rioplatenses, a partir de las últimas décadas del siglo XIX.
Su interpretación puede llevarse a cabo mediante una amplia variedad de formaciones instrumentales, siendo las más características el cuarteto de guitarras, el dúo de guitarra y bandoneón, el trío de bandoneón, el piano y contrabajo, así como la orquesta típica o el sexteto.
Las letras de sus canciones están compuestas basándose en un argot local llamado lunfardo que, suelen expresar las tristezas, especialmente «en las cosas del amor. que sienten los hombres y las mujeres de pueblo, circunstancia que lo emparenta en cierto modo con el blues, sin que ello obste al tratamiento de otras temáticas, incluso humorísticas y políticas.
Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, definió al tango como «un pensamiento triste que se baila.
En 2009 fue presentado por los presidentes de la Argentina y Uruguay para ser incluido, y finalmente aprobado en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de la Humanidad por la Unesco.
SI BIEN CADA VEZ EXISTEN NUEVOS SONIDOS MUSICALES, LA PASIÓN ARGENTINA POR EL TANGO NO PASA. ES UN BAILE QUE NOS IDENTIFICA Y QUE SOBREPASA TODAS LAS EDADES Y GENERACIONES.
TOP 4 ****LA SIESTA****
La siesta es una costumbre consistente en descansar algunos minutos (entre veinte y treinta, por lo general, pero puede llegar a durar un par de horas) después de haber tomado el almuerzo, entablando un corto sueño con el propósito de reunir energías para el resto de la jornada. Está presente en algunas partes de España y Latinoamérica, pero también en China, Taiwán, Filipinas, India, Grecia, Francia, Oriente Medio y África del Norte Esta palabra viene de la expresión latina hora sexta,

1 que designa al lapso del día comprendido entre las 12 y las 15 horas, momento en el cual se hacía una pausa de las labores cotidianas para descansar y reponer fuerzas.
No se trata solamente de una costumbre española, sino que también tiene una explicación biológica. Es una consecuencia natural del descenso de la sangre después de la comida desde el sistema nervioso al sistema digestivo, lo que provocaba una consiguiente somnolencia. Teniendo en cuenta lo copiosas que suelen ser las comidas españolas frente a otras rutinas y regímenes alimenticios europeos que distribuyen las comidas abundantes más hacia el principio de la jornada, y a la propia cronobiología: independientemente de haber comido o no, la depresión postprandial es un elemento que surge tras aproximadamente ocho horas tras el despertar.

2 Por otra parte, en los trópicos, lugares colonizados por España, y en la misma España, situada al sur de Europa, en ese lapso es cuando hace más calor, e incluso los animales retornan a sus guaridas para descansar.
Está demostrado científicamente que una siesta de no más de 30 minutos (más tiempo puede trastocar el reloj biológico natural y causar insomnio por la noche) mejora la salud en general y la circulación sanguínea y previene el agobio, la presión o el estrés. Además, favorece la memoria y los mecanismos de aprendizaje y proporciona la facultad de prolongar la jornada de trabajo al poderse resistir sin sueño hasta altas horas de la noche con poca fatiga acumulada.

3 Personajes como Albert Einstein cantaron sus alabanzas y Winston Churchill, que aprendió la costumbre en Cuba, fue un entusiasta cultivador de la misma, con la consecuencia inesperada de que sus colaboradores quedaban rendidos cuando le veían a él tan fresco a las dos de la madrugada y con ganas de trabajar más, durante los días de la Segunda Guerra Mundial. Uno de los escritores más importantes de la literatura española del siglo XX, premio Nobel, Camilo José Cela, con su sarcasmo habitual, ensalzó la práctica y disfrute de esta costumbre tan española. El novelista decía de la siesta que había que hacerla "con pijama, Padrenuestro y orinal".
QUIEN NO SE DURMIÓ UN LINDA SIESTA PARA DORMIR UN POCO MAS. ESE MOMENTO QUE NOS DA GANAS DE DORMIR UN RATO DESPUÉS DE ALMORZAR.
TOP 3 ****EL MATE****
Se denomina mate a la infusión preparada con hojas de yerba mate (Ílex paraguaiensis), planta originaria de las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay, el curso superior del Uruguay y el sur de Brasil. Estas plantas previamente secadas, cortadas y molidas forman la yerba mate, la cual tiene sabor amargo debido a los taninos de sus hojas. Por esto, hay quienes gustan de endulzar un poco el mate con azúcar, miel, stevia o endulzante no calórico. La espuma que se genera al «cebar» se debe a los glicósidos que la yerba mate contiene.
Era consumido desde la época precolombina entre los pueblos originarios guaraníes (y por influencia de esto, también lo hacían otros grupos que realizaban comercio con los guaraníes, como los querandíes, los pampas antiguos, tobas, etc.).
Fue adoptado rápidamente por los colonizadores españoles, y quedó como parte del acervo cultural en Argentina, Paraguay y Uruguay, países en donde se consume mayoritariamente; pero también en el sur de Brasil y zonas de Bolivia y Chile.
Como sucede con el té, el café o el chocolate, el mate posee un efecto estimulante debido a la mateína (sinónimo de la cafeína) que contiene.
Además se le suma un efecto, que es compensado por el alto consumo de agua que se realiza cuando se matea, resultando así una infusión digestiva, depuradora y ―al poseer antioxidantes― preservadora del organismo. Como las otras infusiones mencionadas, el mate tiene cierta acidez, razón por la que muchas veces se le añaden ―en escasas proporciones― otras hierbas (digestivas, reguladoras de la función hepática, sedantes, etc.) que logran neutralizar la acidez como también compensar el ligero efecto estimulante de la cafeína.
Tradicionalmente, el mate se bebe caliente mediante un sorbete denominado bombilla colocado en un pequeño recipiente, que es denominado ―según la zona― mate, cuya, porongo o guampa, que contiene la infusión.
Por lo común se distingue al recipiente llamado porongo del llamado «mate» por ser el primero de mayores dimensiones y de boca ancha. Aunque se obtienen normalmente del porongo (Lagenaria siceraria), una cucurbitácea cuyo fruto tiene una corteza fuerte y leñosa apta para ser usada como recipiente, desde tiempos coloniales se han realizado mates de plata, cuerno vacuno (guampa), porcelana, vidrio o madera (en general quebracho o palo santo) o pezuña de toro labrada.

QUIEN NO SE TOMO MATES EN ESAS RONDAS CON FAMILIA O AMIGOS INTERMINABLES. CHARLAS PUEDEN DURAR HORAS Y HORAS. DULCE O AMARGO? PREGUNTA QUE NUNCA FALTA CUANDO SE ESTA POR CEBAR MATE.
TOP 2 ****EL ASADO****

El asado es una técnica de cocción en donde los alimentos (generalmente cortes de carne vacuna) son expuestos al calor de fuego o brasas con el objetivo de cocinarlos lentamente. Con frecuencia se prefiere como fuente de calor las brasas de una hoguera de madera. El calor se transmite gradualmente al alimento, que generalmente está suspendido sobre ó cerca de las brasas ardientes. Las brasas se obtienen a partir de carbón vegetal o de la quema directa de madera. Las maderas más usadas para asado son las maderas duras, tales como las de roble, mezquite, quebracho o coronilla, que arden a temperaturas altas y por un tiempo prolongado.
QUE LINDOS ESOS DOMINGOS EN LOS QUE SE JUNTAN AMIGOS, FAMILIA Y SE PREPARA UN RICO ASADO PARA COMER. PONEMOS A LA PARRILLA LA MEJOR CARNE DEL MUNDO Y MIENTRAS SE PREPARA, AL IGUAL QUE CON EL MATE CHARLAMOS Y CHARLAMOS DE LA VIDA.
TOP 1 ****EL FUTBOL****
El fútbol en Argentina es el deporte más popular: el que tiene más jugadores federados (540.000 en 2002, equivalente al 1,4% de la población) y el más practicado por la población masculina en forma recreativa o no federada, desde la niñez, en la que alcanza a la casi totalidad, hasta los sesenta años. Nueve de cada diez habitantes declaran ser simpatizantes de algún equipo de fútbol. En el habla popular del país, también se suele utilizar las expresiones «fúbol» y «fulbo» para designar al deporte.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se creó en 1893. Es la octava más antigua del mundo. El torneo de liga, jugado desde ese año, es el tercero más antiguo del mundo, detrás de las ligas británicas y holandesa. Argentina es uno de los ocho países que obtuvieron la Copa Mundial de Fútbol, habiéndola ganado en Argentina 78 y México 86, además de haber alcanzado el subcampeonato en Uruguay 1930 e Italia 90. Obtuvo también dos medallas de oro olímpicas, Atenas 2004 y Pekín 2008, y dos de plata (Ámsterdam 1928 y Atlanta 1996). Obtuvo catorce veces la Copa América, en la que salió muchas veces subcampeón; ganó una vez la Copa Confederaciones, de la cual obtuvo dos veces el subcampeonato; ganó el Sudamericano Sub-20 en cuatro oportunidades y fue seis veces subcampeón; y consiguió seis veces la Copa Mundial de Fútbol Sub-20, en la que salió subcampeón en una ocasión. Los clubes de fútbol argentinos son los que han logrado mayor cantidad de veces la Copa Intercontinental (9) y la Libertadores (22). Sumando los éxitos deportivos de los representativos nacionales y los logros oficiales de los clubes a nivel internacional, el fútbol argentino masculino es el más laureado del mundo.
El fútbol femenino organiza campeonatos nacionales desde 1991. El seleccionado argentino de fútbol femenino obtuvo su mejor resultado al coronarse campeón sudamericano en 2006.
En la Argentina también se practica de modo muy difundido el futsal. Los logros más importantes de la selección argentina de futsal fueron: en la AMF, el campeonato mundial de 1994 y el subcampeonato de 2007; en la FIFA la obtención de la Copa América en 2003 y el tercer lugar en el Campeonato Mundial de 2004. Dentro de la variedad del futsal, Argentina se destaca en la modalidad de fútbol para ciegos. La selección nacional, llamada Los Murciélagos, ha obtenido dos veces el campeonato mundial, de los cuatro realizados desde 1998 y la medalla de plata en los Juegos Paraolímpicos de 2004.
Finalmente en el país se practica también el fútbol de playa. La Argentina fue una de las cuatro participantes, con Brasil, Estados Unidos e Italia, que organizaron la primera competencia internacional en Miami en 1993. Participó en todos los campeonatos mundiales no oficiales organizados desde 1995 obteniendo su mejor posición en 2001, cuando salió tercero.
Desde el punto de vista de los elementos de juego, en Argentina se inventó en 1931, en la ciudad de Bell Ville la pelota de fútbol moderna, sin tiento, conocida originalmente con el nombre de superball.

EL FÚTBOL, SIN DUDA LA MAYOR PASIÓN ARGENTINA. SI BIEN NO FUE UN INVENTO NUESTRO LO TOMAMOS COMO PROPIO POR LA PASIÓN QUE LE TENEMOS. LLEGA EL DÍA EN QUE JUEGA NUESTRO EQUIPO Y NOS JUNTAMOS CON FAMILIA O AMIGOS, VAMOS A LA CANCHA O LO MIRAMOS POR TELEVISIÓN Y DISFRUTAMOS DEL ESPECTÁCULO QUE SIGNIFICA ESE DEPORTE. GRITAMOS LOS GOLES, SILBAMOS AL OTRO EQUIPO, INSULTAMOS AL ARBITRO, NOS QUEJAMOS, NOS BURLAMOS DE LOS DEMÁS. A VECES SE PIERDE Y A VECES SE GANA.

 

Taxistas por puro placer

Clarín   26 Aug 2015

Por estrictas razones de calendario, últimamente suelo tomar taxis. Y me ha sorprendido tener que escuchar más relatos patrimoniales que los ya clásicos, referidas a señoras y señoritas que, al parecer, se trepan al coche de nuestros interlocutores con la solitaria razón de tener sexo desenfrenado con ellos.

La semana pasada un caballero de mediana edad y atuendo no muy distinguido, luego de aclararme que llevaba manejando unas diez horas sólo por hobby, uno de los tantos autos de su propiedad, pasó a detallarme sus bienes: un amplio chalet en Ituzaingó con pileta, un departamento de tres ambientes en San Bernardo, otro más chico en San Clemente, una casita en Río Ceballos “como inversión” y el semipiso para su hija, que estudia odontología, en Caballito. Con su hijo mayor, que es médico en Miami, están planeando inversiones inmobiliarias allí.

Hace diez días un señor ya mayor y pelo ralo me contó que acababa de terminar la separación de bienes con su ex esposa, al tiempo que me mostraba, chocho, las fotos de su hijo menor, un nene de tres años, fruto de su último matrimonio con una exitosa abogada. Los bienes repartidos, de aquí y del exterior, me dejaron atónito y secretamente más pobre.

Son dos ejemplos de tantos. Mi amigo Miguel, que tiene taxi, jura que entre los de su gremio cunden los fantasiosos, por así llamarlos. Lo que ahora me pregunto es: cuando el que me lleva de un lado a otro es un potentado, al final del viaje ¿debo darle propina o exigírsela a él?

 

Al rescate del ocio perdido

Clarín   27 Aug 2015

Alberto Amato alberamato@gmail.com

Ojo, porque hay una cultura del displacer creada para joderte la vida: levantemos barricadas contra esos aguafiestas. Prestá atención: siempre que hay algo que te gusta, te distrae, te solaza o te alegra y divierte, seguro que tiene prensa en contra; alguien que te apestilla y te dice que no lo hagas, ni lo digas, ni lo veas, ni lo escuches; te daña, te ciega, te mata, te engorda. Con gente así no se puede vivir.

Una de esas pasiones perdidas es el ocio. ¿Qué es el ocio? Dice el diccionario de la Real Academia: “Cesación de trabajo, inacción o total omisión de la actividad. Tiempo libre de una persona”. ¿Quedó claro? Es “il dolce far niente” itálico. Y esa gente supo levantar un verdadero imperio.

Pero, ¿qué te gritan los aguafiestas? Que el ocio tiene que ser creativo, que tenés que ocuparte en algo, hacé deportes, picá piedras, trepá paredes, dedicate al ikebana, aprendé cocina, matá hormigas, ¡el chino es el idioma del futuro, estudiálo! Ah, no… El ocio no es para eso. A ver si nos entendemos, ¿de cuál ocio creativo me hablan? Ocio creativo, si sos un creador. Si no lo sos, mejor no te esmeres, dejá que creen los que saben. No te sientas Napoleón porque tenés tiempo libre. Disfrutá, gozá del sol, de la lluvia y de la vida, antes de que las obligaciones diarias te devuelvan la acidez, las migrañas y el insomnio.

Hasta el buen Dios, que armó este jolgorio de disparate, se tomó después un descansito. Y no hizo nada.

Disculpen que no siga, pero voy a tumbarme como un oso. Se ruega no molestar.

 

Pasiones argentinas El imperio de las imágenes

Clarín

7 Jun 2015

Juan Bedoian    jbedoian@clarin.com

Esto no es un arrebato de despecho nostálgico por un mundo más simple y sereno, ni siquiera una reivindicación de ciertos ideales del pasado que intentaban encontrar un sentido a la vida y ni por asomo un rechazo a la modernidad.

Es sólo la descripción de algo incontrastable que nos está sucediendo hoy: nunca antes hu- bo esta sobreabundancia de imágenes, nunca se miraron tal cantidad de cosas ni se registraron tantas apariencias transmitidas con la velocidad de un rayo, jamás la experiencia fue así transformada en espectáculo. Junto al avance técnico y científico más raudo de toda la historia, también llegó un bombardeo de imágenes de una magnitud en la que a veces ya cuesta distinguir la vivencia directa de lo que acabamos de ver en la TV, la computadora o el móvil.

Se puede presenciar un bombardeo en Siria en simultáneo, aunque no veamos u oigamos a sus muertos; unos pocos bailan, responden preguntas, protagonizan melodramas, compiten en una cancha, pronuncian discursos, cocinan en un set u ofrecen un show, mientras el resto –millones– comparte pasivamente el espectáculo, ese Gran Juego en el que casi nadie juega y todos miran.

La realidad se emborracha en incontables pantallas que muestran imágenes volátiles y los ciudadanos son meros espectadores que se embriagan con ellas. En este mundo global y sofisticado, esas pantallas nos mantienen magníficamente informados, pero los que hablamos no somos nosotros. Ellas están hablando por nosotros.

 

Oda al asador 

Doctor honoris cualquier causa es buena para hacer un fuego, parrillero designado por amigos y familiares de cuanta tertulia se programe , se me ha encomendado la tarea de escribir sobre los vericuetos del asado, tradición argentina por excelencia. No encontrará aquí el lector un catálogo técnico sobre secretos y verdades de este asunto apasionante, sino más bien una reflexión de esta compleja actividad, más centrada en el sujeto (en adelante “el asador”) que el objeto (“el asado”). Para otras ediciones impostergables quedarán temas como “Cocido vs. Jugoso, una historia de montescos y capuletos”; “La herejía de la parrilla a gas”; “La picada, ese enemigo silencioso” o “Asado de vegetales, una moda de vegano”, sin olvidar un debate polémico: “¿La hamburguesa es asado?”.

Ante todo habrá que decir que el del asador, como el de técnico de fútbol, es un oficio solitario, en el que el encargado lleva todo el peso sobre sus hombros y es responsable del éxito o el fracaso de la operación. El asador, aún el más experimentado, esconde el miedo, la incertidumbre y la presión detrás de una sonrisa complaciente y una actitud de sobreactuado autocontrol. No importa que alrededor del fuego y del fernet lo acompañen amigos y festejantes. Si el barco se hunde ellos serán los primeros en saltar. Por eso el asador es menospreciado: si salió rico fue por la carne; si la misma es dura o de baja calidad la culpa será toda de él. Y no alcanza con el remanido  “un aplauso para el asador”, frase nefasta que en general propone algún cuñado simpaticón que por haragán y/o garronero necesita quedar bien con el parrillero. En todo asado hay alguna tía de dentadura floja que salta un elogio cruel:  “Mmmmmm, que rica está la ensalada verde, ¿qué le pusiste?”, le refiere a la esposa del sacrificado cocinero. ¿Y qué va a tener, doña? Cuatro hojas de lechuga  y, como mucho, algún oliva decente. ¿Qué mérito tiene eso contra el laburo de un chabón que se congela en invierno, se cocina en verano y come peor que los que pontifican desde la mesa?

Ser asador significa un viaje al interior de sí mismo. Por eso el parrillero veterano evita tanto dar como recibir consejos. Cada personalidad esconde la manera correcta de hacer un buen asado, por eso la experiencia es intransferible. Está el metódico, el lento, el ansioso y el hiperkinético, cada cual con su estilo y su secreto, que habrá que descubrir. Por eso es bueno bajarse de la soberbia parrillera y por un momento, así como el médico puede ser paciente, observar cómo otro manipula carnes y achuras. Lo aprendí cuando el Gato Di Bari –este nombre que traigo provocará sorpresa en algunos círculos- me invitó en unas vacaciones a un asado de su puño y letra. Al llegar a su casa escuché un ruido como de lluvia. Zas, pensé, se largó la tormenta, pero si recién estaba estrellado… La esposa del Gato adivinó mi alarma y me habló a través de su mirada piadosa. “Es Marcelo, se está bañando…”, me contó. Así, este asador de pulcritud papal rompió una regla de oro de la actividad. El parrillero, si es que se baña, lo hará luego de la faena, nunca antes. Resumiendo, el Gato salió limpio y perfumado a eso de las 21.40 y con la parrilla todavía virgen espetó: “Una hora para el fuego, una hora para el asado”, y cumplió su palabra con exactitud matemática. Sobrevivimos porque su esposa sacó unos fideos fríos que habían sobrado del mediodía, pero comimos como a medianoche, rico y abundante.

Todo asador, también, tiene batallas perdidas. A mí me pasó en el peor lugar, en el corazón de la Argentina ganadera, en una estancia como las hay tantas, rodeado de amigos. Hice un asado un viernes a la noche que salió muy bien. Y me sentí confiado como para hacerme cargo de la parrilla en el almuerzo siguiente: hice unos pollos al limón y todo venía al dedillo hasta que Alejandro, fiel a su honestidad brutal que no reconoce cariños, me acusó de que las pechugas estaban crudas. La anécdota trascendió el momento y quedó como un recuerdo gracioso en el grupo, a tal punto que se transformó en un mito. Pero mi orgullo quedó abierto a la mitad como un bife de chorizo mariposa. Igual sigo eligiendo tomar las brasas, porque es una forma de agasajar a los seres que uno más quiere y no hay nada más lindo que ver a los amigos arrastrar los pesados pies para buscar las sobras resecas sobre los hierros, o desabrocharse el cinturón, quebrados por la gula. Vamos, pongan la mesa, que salen los chori…

por Pablo Ramón http://www.clarin.com/ciudades/exploraciones-asado-parrilla_0_1371462871.html

 

La despedida a una mascota

Clarín   9 Jun 2015

Laura Haimovichi   lhaimovichi@clarin.com

Insuficiencia renal aguda, diagnosticó la veterinaria. La ovejera alemán sufría de vómitos, pérdida de apetito y letargo desde hacía un par de días. Estaba acurrucada frente a la puerta de la cocina de la casa chorizo de Villa del Parque y, como el Argos mitológico, aquel viejo perro moribundo de La Odisea, era una sombra de la que había sido. Aquella mole de treinta kilos estaba cubierta de pelo rubio y blanco, tenía el hocico ancho, ojos muy grandes color miel y era una entusiasta compañera de juegos de los chicos. Siempre alerta en la defensa del territorio, confiada y leal con quienes la cuidaban y le habían dado refugio desde hacía doce años, cuando llegó siendo cachorra.

Lula estaba grave. Respiraba con fatiga, sin aliento casi. ¿Qué había sido de su contagioso vigor, de sus ladridos potentes? ¿Dónde estaba aquel animal que se lanzaba a la carrera cuando ganaba la calle para el paseo irregular o cuando se dejaba acariciar con absoluta entrega alfombrando una parte del patio? ¿Quién iba a imaginarlo así, tan de repente, sin previo aviso? Entre la visita de la médica y su muerte no pasaron más de un par de horas. Justo ese día había sido también la partida de Isaac, su amo y mi padre, el actor que “se fue de gira”, como dicen sus colegas, apenas antes de la Navidad. La ovejera no llegó a sobrevivirlo demasiado.

Habían pasado exactos tres meses de su partida, el 18 de diciembre. Pudo haber sido la tristeza, lo debe extrañar, dijo la veterinaria. La vida de los otros, mientras tanto, continuó su marcha.

 

El posteo de una noche de amigas

Clarín   10 Jun 2015

Miguel Jurado    mjurado@clarin.com

Delfi saca fotos de la mesa con su smartphone, las sube y tuitea: “Comida mexicana con amigas, tragos, velas y cosas ricas ¡Esto es vida!”. Agus, Matty, Pato y Caro escrutan sus respectivos teléfonos. Pasan largos minutos de hiperconexión en las redes sociales y desconexión absoluta en el bar. Agus chequea si escribió Tomás, sólo encuentra mensajes de Fer ¡Qué pesado! Matty le escribe a la mamá para ver como está su hijo. Pato consulta Facebook, espera mensaje improbable de Fede. Caro finge que tiene algo que hacer con su celular.

Se renueva la acción. Las chicas chusmean y beben sus margaritas. Al lado, dos heterosexuales de treinta y pico despliegan toda la rutina del macho en celo. Es en vano.

Viene la comida. Todas piensan: “Un día de vida es vida”. Delfi se saca una foto con Pato y la sube al face: “Noche con amigas, ¡Lo máximo!” Las demás pelan celulares y comienza la orgía de fotos. Caro exhibe un brazo extensi- ble para llevar el teléfono más lejos y sacarse una foto más amplia. Ahí va un retrato con todas impostando su mejor sonrisa. Se sube a Facebook.

Los machos van por su tercera copa, fracasan con la mesera y cruzan última mirada para atrapar alguna de las féminas. Vencidos, terminan organizando cita previsible y repetida vía mensajitos.

Todo finaliza. Las chicas se abrazan, se besan, prometen repetir. Antes de llegar a casa, estarán escribiendo en el grupo de “guasap” lo bien que lo pasaron, como si no se lo hubieran dicho ya. Una vida plena se debe postear.

 

Del poeta Uruguayo           Mario Benedetti
Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes........
Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes que el reloj sonara.
Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.
Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso.... o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.
Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero.... o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.
Hoy puedo quejarme de mi salud.... o puedo regocijarme de que estoy vivo.
Hoy puedo lamentarme de todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo.... o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.
Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas .... o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.
Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos.... o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar.... o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.
Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela.... o puedo abrir mi mente enérgicamente y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.
Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar.... o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.
Hoy el día se presenta ante mi esperando a que yo le de forma y aquí estoy, soy el escultor.
Lo que suceda hoy depende de mi. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.
Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes

 

Buscan reemplazar las claves por un password de reconocimiento físico

Según un estudio, cada persona maneja en promedio 25 códigos de acceso a sus diferentes cuentas virtuales.

Clarín - 13 Jun 2015 

¿Cuándo empezó todo esto? ¿Fue con la contraseña del correo electrónico? ¿Cuánto tiempo pasó de eso? ¿Teníamos contraseñas antes de la llegada de las computadoras? ¿Y cuándo fue que pasaron de ser simples palabras, nombres, amuletos y se convirtieron en todo lo contrario, palabras con números, signos, mayúsculas, minúsculas y todo tipo de estrategias imposibles de recordar? Según un estudio de la empresa estadounidense Fortinet, especializada en sistemas de seguridad reforzada, cada usuario tiene unas 25 claves, entre redes sociales, cuentas de correo electrónico, acceso al home banking, telefonía celular y las contraseñas en el lugar de trabajo, casi tantas como todas las otras juntas.

Pero el principal problema es que en promedio, sólo se utilizan 6,5 combinaciones digitales, lo que debilita más la protección y favorece a los hackers. Y muchas veces, los usuarios anotan las contraseñas en un sitio que también puede ser vulnerado.

A medida que vamos acumulando cada vez más contraseñas, las empresas de tecnología buscan la solución para facilitar las cosas y que los dispositivos sean menos vulnerables.

Todo parece indicar que la solución irá por el lado de las contraseñas físicas, como el reconocimiento del iris, la huella digital y hasta la voz.

De hecho, algunos dispositivos ya trabajan con este sistema, como los productos de Apple de última generación y la línea Galaxy de Samsung, que se bloquean y desbloquean con la huella digital del usuario. Se pueden configurar varios “dedos” a la vez, para darle acceso a muchas personas si el dueño así lo desea.

También el nuevo sistema operativo de Windows, disponible a partir del mes que viene, tendrá el Windows Hello, un módulo de ini- cio de sesión que apela a lectores de huellas digitales, reconocimiento facial y de iris para mantener una mayor seguridad.

Hay sistemas todavía más complejos. Google compró una compañía israelí llamada SlickLogin que utiliza sonidos para reemplazar las contraseñas. Esta empresa había creado una tecnología que permite loguearse en cuentas web con sólo acercar un smartphone a la computadora. ¿El secreto? El teléfono reproduce un sonido encriptado, con datos codificados en ultrasonido, o que no puede percibir el oído humano; la computadora “lo escucha”, envía los datos a los servidores de SlickLogin y autoriza el acceso al sitio en cuestión.

Pero los avances no apuntan solo a los datos biométricos: ya hay propuestas que van mucho más allá y plantean una interacción total con los dispositivos electrónicos. La idea es que los aparatos reconozcan rasgos físicos, como la frecuencia de los latidos del corazón, la presión arterial y los niveles de glucosa. ¿Cuántas contraseñas tendremos entonces?

 

Morfar no es igual a comer

Que lindo es ir a morfar. Es muy distinto ir a morfar que ir a comer. Ir a comer quiere decir salir con tu familia, un Sábado o Domingo. Cenar o almorzar. O a solas con tu chica, da igual: es básicamente comprender que tu mujer tiene ganas de eso que vulgarmente se dice "salir". Uno va a morfar con los amigos. Morfar es muy de Miércoles o Jueves. Morfar viene de bodegón, aunque la genealogía no se haya dado cuenta. Nadie va a morfar a Palermo Soho ni a Las Cañitas. Ir a morfar es sorprender al resto con un lugar nuevo, uno cuyo requisito siempre viene atado al valor de la tira de asado. Morfar, sépanlo: es una vida entera de amigos y precios cuidados.

Los que morfamos pagamos a la romana. Nadie que sepa lo que significa morfar va a querer hacerse cargo de la cuenta, a menos que se trate de una fecha festiva vinculada a un acontecimiento de orden pelotísco. Morfar incluye fútbol. No se estila ir a morfar en el día de cumpleaños, tampoco se morfa para celebrar un aniversario de casados o un ascenso laboral. El morfi no se nos está dado para ser suspendido por nada del mundo y mucho menos parafaltar.

Morfar es hablar en voz alta, es comer la miga del pan y dejar la corteza intacta. Es mucho mejor que irse de trampa. Es carne, pasta o como diría el Sartre de las milanesas: es el Ser y la Nalga. Nunca morfé con una mina y hasta me da fiaca creer que sea una cuenta pendiente.

Morfar es cosa de hombres. Y se es así, ¿ qué hacen las mujeres cuando nosotros morfamos ? Vaya uno a saber qué hacen . . .

 

Hernán Firpo

hfirpo@clarin.com

23 de Enero de 2015

La Actividad Física

¿ Porqué es fundamental hacer ejercicio ?

Hacer ejercicio es la forma mas eficaz de cuidar nuestra salud y mejorar nuestro estado o acondicionamiento físico. La siguiente es una lista de los diez beneficios asociados a la actividad que realizamos todos los días o, al menos cinco veces por semana:

  1. Previene la enfermedad coronaria, principal causa de mortalidad.

  2. Ayuda a prevenir y tratar la hipertensión arterial, leve y moderada

  3. Previene la diabetes del adulto, también llamada tipo II o no insulinodependiente (uno de cada cuatro adultos tiene riesgo de desarrollar diabetes)

  4. Controla la osteoporosis (fragilidad progresiva de los huesos por pérdida de masa ósea, especialmente en mujeres mayores de 50 años, que lleva a las fracturas, inmovilización y pérdida de la capacidad funcional)

  5.  Previene la obesidad –la epidemia del mundo desarrollado- en adultos y niños

  6. Ayuda a combatir la depresión y la ansiedad, ya que el ejercicio se asocia a la liberación de endorfinas (sustancias segregadas por nuestro sistema nervioso al realizar actividad física)

  7. Actúa en la prevención de lesiones lumbares y hernias de disco, a través del fortalecimiento del corsé natural formado por los músculos del abdomen y la espalda baja

  8. Ayuda a prevenir la incidencia de accidentes cerebro vasculares

  9. Disminuye la incidencia de ciertos tipos de cáncer (colon, mama)

  10. Mejora el descanso nocturno y el sueño

 ¿ A qué edad puede empezar mi hijo a hacer deportes sin riesgo ?

El niño y el movimiento van de la mano. Hay que permitirle que realice la mayor cantidad de actividad física que desee, y no inducirlo a un deporte determinado a una edad temprana. Muchas veces, sucede que el padre quiere que el hijo sea rugbier o la madre, tensita. Tal vez vuelquen en ese niño la ansiedad de ver al campeón que ellos mismos hubieran querido ser, y lo obligan a practicar una disciplina deportiva que requiere muchas horas de entrenamiento. Esto no es lo ideal para su salud. El tiene que hacer actividades diferentes: un día jugar al fútbol, otro día tratar de embocar una pelota en un aro, etc. Y si tiene preferencias por un deporte, a partir de los 11 o 12 años puede ir especializándose, no antes.

El papá fanático de la gimnasia deportiva o de la natación seguramente pensará que un futuro campeón debería entrenar a partir de los 7 o 9 años. En ese caso hablamos de deporte de competición, y sabemos que disciplinas de alto rendimiento no siempre van asociadas a la salud. Si hoy hablamos del cuidado de la salud de sus hijos, debe entonces llevarlos a realizar la mayor cantidad y variedad de ejercicios. No trate de subespecializarlo tempranamente. Para lograr un campeón, no basta con empezar precozmente. Muchas veces, cuando esos niños que han sido exigidos desde pequeños llegan a la edad de competir a nivel juvenil o junior, están tan saturados que ya no quieren saber nada con el deporte y lo abandonan para siempre.

No hay que prohibirle a una niña que se involucre en las actividades físicas con los varones, porque de lo contrario estaremos formando una futura sedentaria. “No trepes a los árboles porque eso es cosa de varones”, “a la pelota no,  jugá con las muñecas”, con esto solo contribuiremos a engrosar la enorme estadística de adolescentes-viejas. Los niños empiezan a diferenciarse a partir de la pubertad. Aún en ese momento hay que estimularlos para que unos y otros realicen la mayor cantidad de actividad física posible. Recuerden que uno de los deportes que más gustan en el mundo es el fútbol femenino. Cuantas veces escuchamos a los papás decirles a las niñas. “Vos no juegues que eso es para los varones”. Evitemos entonces caer en este error.

La sociedad en la que nos toca vivir es enemiga del movimiento. Si usted advierte que su hijo tiene cierta tendencia al sedentarismo, compénselo con actividades que a él le gusten (catear con un amigo, mirar un programa de televisión) si hace falta actividad física. Usted debe premiar a su hijo si juega en movimiento, porque todo lo conduce al sedentarismo. Póngale como condición que realice al menos una hora de actividad física diaria. La realidad de nuestros días es que los niños no juegan en movimiento ni siquiera ese tiempo

mi Método para estar en forma definitivamente

de la Dra. Patricia Sangenis

Recomendado por el Profesor Nacional de Educación Física Edgardo Emiliano Vidal

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